Fuerte choque entre motos y varios heridos frente al Estadio Único de La Plata
Adorni, las adversidades del Gobierno y el posible impacto en el tablero bonaerense
La Asamblea en la UNLP eligió a Fernando Tauber como nuevo presidente para el período 2026-2030
Con un penal polémico, Boca se lo empata a Independiente en la Bombonera
Ráfaga de tiros y heridos en Berisso: cayó un sospechoso y le secuestraron armas
Medio Oriente: las negociaciones entre Estados Unidos e Irán seguirán el domingo
Santa Bárbara no pudo con Lomas y sumó su segunda derrota en hockey
Se emocionó al ver su propia historia en EL DIA: la reacción de Osvaldo que conmovió a todos
Puntajes, uno por uno: el boletín de calificaciones del Pincha en el triunfo ante el Tatengue
Sofi Martínez reveló el mensaje que le envió Antonela tras "coquetear" a Messi
La agenda de espectáculos de La Plata, recargada: música, teatro, eventos y más
La Suprema Corte bonaerense dejó firmes las multas contra Rappi y Pedidos Ya
La Plata: le robaron la bicicleta a un estudiante del interior, la usaba para ir a la facultad
Triunfazo de La Plata en el Top 14: todos los resultados del rugby
“Somos la policía”: el engaño de una banda que atacó en La Plata
Villa Elvira dio rienda anoche a los festejos por su 118º aniversario
Tragedia en la ruta 227: murió un matrimonio y tres cadetes de policía heridos
Empleos en La Plata y la Región: los clasificados de EL DIA, gratis para los que buscan trabajo
Crimen de Néstor Copoletti en La Plata: el jardinero acusado se negó a declarar
Persecución, fuga y una moto robada recuperada en la zona oeste de La Plata
"Bajá un cambio”: la nueva campaña vial para generar conciencia en La Plata
El capítulo final de “Outlander”: “Nunca es un adiós definitivo”
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Jorge Elías | @JorgeEliasInter
La Tierra es plana, el Holocausto no existió, las vacunas no sirven y el coronavirus, como dice Jair Bolsonaro, no es más que una gripecita. Con ese criterio, la cuarentena por la pandemia de COVID-19 vendría a ser algo así como un ardid de la izquierda, la derecha o los extraterrestres. Estupideces de ese calibre, como echarles la culpa de la crisis sanitaria global al capitalismo y a su hermano menor, el neoliberalismo, llevan a verla como un plan político que, con las fronteras clausuradas, hizo fermentar el nacionalismo. Gracias a Xi Jinping, entonces, Donald Trump se salió con la suya, más allá del tendal de contagiados y muertos en China y en Estados Unidos.
El planeta está en cuarentena y recalculando, con desescaladas a ciegas para evitar más quebrantos. Un paso adelante, dos atrás, como en Corea del Sur y en Alemania por los rebrotes. Soluciones intermedias en una puja, negada por algunos gobiernos, entre la salud y la economía. Un período de ensayo y error, según Tom Inglesby, director del Centro de Seguridad Sanitaria de la Universidad Johns Hopkins, en el cual comprobamos por enésima vez que la globalización permite movernos, no fusionar hábitos y costumbres como si todos fuéramos iguales. De poco y nada vale el negacionismo o la exageración para imponer la opción entre la salud y la economía.
Las antiguas teorías de la conspiración, utilizadas desde tiempos inmemoriales, pasaron a ser ahora bulos o fake news. El pan nuestro de cada día, con un anticuerpo por acá, una vacuna por allá y un “total, no me va a pasar nada”, más allá de que alguien sea asintomático y contagie sin intención. Después de muchas idas y venidas, a pesar de los escasos cinco meses de investigación de un fenómeno tan novedoso como letal, sólo hay consenso en la higiene; las máscaras, antes descartadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la distancia social.
“Incluso si el mundo pudiera cuantificar con certeza en qué medida afecta una política determinada tanto al virus como al bienestar social, no existe una fórmula para equilibrar ambos elementos”
Reapertura gradual de escuelas en Francia, Alemania y Corea del Sur. Rediseño de espacios de trabajo. Bares y restaurantes en modo entrega a domicilio o personal. Gimnasios y clubes inactivos. Deportes sólo en casa. Turismo en bancarrota. Servicios de salud atiborrados. Refuerzo del rol del Estado. Y en el medio, para zafar de los reclamos, experimentos moderados o excesivos de alivio de las restricciones. “Incluso si el mundo pudiera cuantificar con certeza en qué medida afecta una política determinada tanto al virus como al bienestar social, no existe una fórmula para equilibrar ambos elementos”, apunta The New York Times.
El beneficio de la duda, acentuado por las teorías conspirativas, reporta un rédito político. El de gobiernos que adoptan medidas de salvaguarda de la salud, de la economía o de ambas a la vez en un laberinto de plegarias no atendidas por omisiones o exclusiones. Que el coronavirus restringirá aún más las libertades individuales, que incidirá en las políticas sanitarias, que cambiará modos de vida, que se verá reducido el poder de los sindicatos por la uberización del trabajo, que aumentará la dependencia de la tecnología, que y que, cual postal de una transición abrupta hacia la nueva normalidad de un mundo supuestamente no apto para mayores de 60 años.
LE PUEDE INTERESAR
La economía mundial en punto muerto
LE PUEDE INTERESAR
Frente a la pandemia, la solidaridad de los ex combatientes
Punto y aparte, con congresos vacíos, debates acotados y gobiernos enamorados de los poderes especiales. En la nueva normalidad, la privacidad en riesgo por el big data pasa a ser una regla sin letra chica y la democracia corre el peligro de convertirse en una excusa de la autocracia. Émulo de un argumento, el único, para negar que la pared blanca es blanca. Haz lo que digo, no lo que hago. Bolsonaro no se tapa la boca ni respeta la distancia social y Trump, renuente a usar la máscara, se rehusa a la prueba diaria de rigor porque le molesta el bastoncillo en la nariz mientras el mundo vive en cuarentena y, a la sazón, recalculando.
“Las antiguas teorías de la conspiración utilizadas desde tiempos inmemoriales, pasaron ahora a ser fake news”
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí